La Arquidiócesis de Atlanta realiza una campaña anual (como es el caso en la mayoría de las diócesis en los Estados Unidos), con el fin de financiar el trabajo de sus oficinas y ministerios a través del norte y el centro de Georgia. La Campaña comienza en enero y concluye en diciembre de 2015. La Campaña incluirá un proceso de compromiso en las bancas de las iglesias, realizado durante los dos fines de semana anteriores al Miércoles de Ceniza.

Las oficinas de la arquidiócesis están disponibles para ofrecer apoyo a todas las parroquias, independientemente de su ubicación. La Campaña Anual del Arzobispo financió la educación de los sacerdotes que en la actualidad sirven en su parroquia. Los catequistas que están ensenando a los niños de su parroquia reciben entrenamiento y apoyo a través de nuestra Oficina de Formación y Discipulado. Las parejas comprometidas reciben retiros de consejería prematrimonial. Todos estos son solo ejemplos de la gran variedad de servicios que ofrecen las oficinas y los ministerios arquidiocesanos a las parroquias y a los feligreses a través de la arquidiócesis.

El mismo Jesús nos ofreció una guía, “Compartan lo que tienen, no lo que les sobra”. Usted es quien puede determinar lo que esto significa, no solo lo que puede contribuir, sino lo que Dios lo está llamando a hacer. Le ofrecemos una guía: al menos uno por ciento de su ingreso a la Campaña Anual del Arzobispo, cinco por ciento a su parroquia y cuatro por ciento a otras caridades y/o segundas colectas, pero siempre de acuerdo a sus medios.

La Campaña Anual ofrece la oportunidad de apoyar a nuestra familia extendida de la Iglesia, a la Arquidiócesis de Atlanta y a nuestros propios ministerios parroquiales. Cuando decimos el Credo y reafirmamos el hecho de que somos miembros de la Iglesia que es “Una, Santa, Católica y Apostólica”, estamos diciendo que creemos que cada parroquia y cada feligrés es responsable no solo por su propia parroquia, sino también por el bienestar de la Iglesia a través de la arquidiócesis y el mundo.

Debemos hacer una donación porque estamos agradecidos por los dones que Dios no ha dado en nuestras vidas y por el gran beneficio que nuestras donaciones traen al mundo.

El proceso de las bancas está diseñado para llegar directamente a los feligreses en sus asientos durante la misa. Los feligreses serán guiados a través de este proceso paso a paso por el párroco o su designado, como representante del Arzobispo. Este proceso es utilizado porque da a los feligreses que tal vez no están inscritos en una parroquia o que no respondieron a nuestro correo directo, una oportunidad para hacer su donativo.